En abril de 1934, ya en la oposición, Manuel Azaña consiguió la unidad de los partidos republicanos de izquierdas, dando lugar a Izquierda Republicana, organización política de la que fue elegido presidente. En octubre del mismo año fue detenido bajo la falsa acusación de estar implicado en los succesos revolucionarios de Asturias y Cataluña. Tras su liberacón en enere 1935, inició una campaña política que dio lugar a la creación del Frente Popular, coalición que obtuvo la victoria en la elecciones de febrero de 1936. En mayo de aquel año fue elegido Presidente de la República, cargo que ocupó durante todo el desarollo de la guerra civil española y del que dimitió en febrero de 1939 al exiliarse en Francia. Falleció en Montauban, tras unalarga enfermedad, el 3 de noviembre de 1940. Fue enterrado dos días después y, a pesar de sus deseos, la bandera tricolor republicana no cubrió su féretro, puesto que no fue autorizada, y hubo de ser sustituida por la bandera mexicana.
Relevante escritor y periodista, colaboró en los diarios El Imparcial y El Sol y dirigió las las revistas La Pluma y España entre 1920 y 1924. Fue Premio Nacional de Literatura en 1926, por su obra La Vida de Juan Valera. Autor de novelas como El jardín de los frailes (1927) y la inacabada Fresdeval, también realizó incursiones en el teatro con obras como La Corona (1930). Asimismo fue un relevante traductor y gran ensayista. Su producción en este campo se recoge en los volúmenes Plumas y palabras (1930) y La invención del Quijote y otros ensayos (1934). Su obra La velada de Benicarló (1939), compuesta por una serie de diálogos sobre la guerra de España, puede considerarse como la más importante reflexión acerca de la decadade los años treinta en nuestro país. De igual modo dejó escritas una memorias que constituyen un apasionante documento sobre la II República Española.
La otra gran faceta de su personalidad corresponde a su actividad como orador. Sus discursos eran considerados como acontencimientos nacionales.
La elección del nombre Manuel Azaña para la biblioteca del Instituto Cervantes de Toulouse subraya el vínculo histórico de la ciudad de Toulouse y de su región con el exilio republicano español.
Toda su obra y las numerosas monografías que se han escrito sobre Manuel Azaña pueden ser consultadas en la bilbioteca del Instituto Cervantes de Toulouse.